La Secretaría, en el recuerdo

LAS MUJERES QUE, EN EL PASADO, han ejercido la responsabilidad de la Secretaría de Mujer de la FECCOO nos relatan su experiencia. Marisol Pardo, su primera responsable, escribe sobre los inicios de la Secretaría y nos habla de las dificultades de los comienzos. Por su parte, Socorro Robles (1996-1998) y Esther Muñoz (2004-2013) responden a un cuestionario.

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Marisol Pardo

Secretaria de Renovación Pedagógica y de la SM de FECCOO hasta 1994


De los inicios de la Secretaria de la Mujer

Abordar los orígenes del área de la mujer es recordar luchas, retos y sueños compartidos, mientras hacíamos camino. Es recordar aquel puñado de compañeras dispersas en diferentes territorios, decididas a introducir el debate de la igualdad entre sexos en la organización, abrir nuevos espacios y dar una respuesta sindical específica a los problemas de las trabajadoras.

Los “grupos de trabajo para la igualdad”, impulsados desde mi responsabilidad en la Secretaria de Renovación Pedagógica salida del V Congreso de la FECCOO en 1989, serían el germen de las Secretarías de la Mujer (SM), que dos años más tarde veríamos nacer.

Las l Jornadas Estatales “Mujer, Educación y Trabajo” (1990) fueron de gran ayuda para abrir el debate y vencer resistencias de quienes no veían las mayores dificultades laborales y sociales que, al igual que el resto de las mujeres, sufren las trabajadoras de la enseñanza. Para reconocer el género como categoría de análisis y la necesidad de incluirlo en los análisis sindicales y del sistema educativo.

Para avanzar en la sensibilización, sistematizamos la publicación de artículos en la revista TE y en la prensa profesional, recogiendo campañas de movilización en torno al 8 de marzo y publicando materiales para el profesorado.

La constitución formal de la Secretaria de la Mujer fue un logro que llegó en el VI Congreso de la Federación Estatal (1992). Avanzamos impulsando las SM en todos los territorios, como espacio donde abordar las reivindicaciones de las mujeres y su empoderamiento.

Centramos la actividad en dos líneas estratégicas que se mantienen hasta hoy: la reivindicación de derechos laborales y sociales de las trabajadoras de la enseñanza y la promoción de la coeducación en los centros educativos.

En los inicios de nuestra andadura fue importante el estudio sobre la feminización del sector y situación de las mujeres tanto en el sistema educativo como en la organización sindical. Analizamos convenios, realizamos propuestas a los centros, dimos criterios y orientaciones para mejorar la presencia de mujeres en los órganos de representación y de dirección sindical. Las campañas contra la aplicación restrictiva de las leyes dieron lugar a sentencias que crearían jurisprudencia. La formación fue decisiva para avanzar en el análisis de género, reconocer las discriminaciones directas e indirectas y las medidas de acción positiva que corrigieran la desventaja de partida de las mujeres.

La conferencia “CCOO sindicato de hombres y de mujeres” (1993) sería determinante para sentar las bases de una acción sindical más integradora, con perspectiva de género.

El trabajo realizado a lo largo de los años para un acceso a los puestos de dirección más equilibrado, incluyendo en los Estatutos de CCOO fórmulas como las cuotas o la proporcionalidad, nos ha llevado a la paridad.

Entrevista a Esther Muñoz, secretaria de Mujer de FECCOO desde 2004 hasta 2012

¿Qué fue lo más positivo en tu etapa como responsable de la Secretaría de la Mujer de la FECCOO?

Fue un periodo donde se produjeron cambios de leyes que, inicialmente, parecían una oportunidad para facilitar el avance social hacia la igualdad (Ley Integral contra la violencia de Género, Proyecto de Conciliación, LOE, Ley de Igualdad, Estatuto Básico del Empleado Público, Planes de Igualdad…) y desde las Secretarías de la Mujer se hizo un gran trabajo de debate y propuestas, pero lo que se firmaba, y se aprobaba, no venía acompañado de los recursos necesarios para ponerlo en marcha. La crisis económica fue el pretexto perfecto para no realizar los cambios aprobados, ni siquiera los que no suponían ningún coste económico.

¿Crees que el sindicato ha evolucionado en relación con la lucha por la igualdad?

Sí, hay avances, pero muy lentos. Si pensamos en tantas mujeres que han estado y están en la lucha diaria de sus centros de trabajo, los mecanismos diseñados para avanzar en igualdad no generan los porcentajes de representación y acceso a los puestos de responsabilidad que cabría esperar. Vamos avanzando demasiado despacio.

¿Cuáles deberían ser ahora los objetivos prioritarios en relación con la igualdad de género?

Considero fundamental el reparto del trabajo entre hombres y mujeres, tanto de las actividades de cuidado y mejora de la calidad de la vida, no remuneradas, como del  empleo; y en igualdad de condiciones. Ese reparto supone cuestionar que, mientras tantas mujeres, jóvenes y personas mayores permanecen en paro, sigamos con una jornada laboral de 8 horas (dos revoluciones tecnológicas y 200 años después de que en el año 1817 R. Owen acuñase el lema 8 horas de trabajo, 8 para vivir, 8 para dormir) y que, además, prolonguemos la edad de jubilación. El permiso de paternidad debe igualar el permiso de maternidad, siendo intransferible y pagado al 100%, y planificándose un calendario de implantación que ya no puede dilatarse en el tiempo.

En el siglo XXI, hombres y mujeres deberíamos tener calidad de vida y derechos laborales que mejoren significativamente lo conseguido en el siglo XX.

Entrevista a Socorro Robles, secretaria de Mujer de FECCOO desde 1996 hasta 1998

¿Qué fue lo más positivo en tu etapa como responsable de la Secretaría de la Mujer de la FECCOO?

Lo más positivo fue haber llevado a la práctica el doble objetivo de ayudar a crear una red de mujeres sindicalistas e intentar integrar el pensamiento feminista en la actividad sindical. Sobre la creación de la red de mujeres, me considero afortunada por haber coordinado y  formado un grupo coherente y cómplice de mujeres. El resultado fue el impulso de la secretaría en muchos territorios. Este encuentro de mujeres con objetivos comunes generó, no sólo trabajo sindical, sino sincera amistad,  que en algunos casos llega hasta hoy. Parte de ese trabajo fue  la realización del II Encuentro de la Secretarías de la Mujer bajo el significativo lema: “Creando red, cambiando el pensamiento”  y  la recopilación y exposición de cien títulos generados en el sindicato con temática de género.

Sobre el cambio de pensamiento, destacaré la terminación  del programa Óptima y la realización del proyecto NOW Luna, sin olvidar el debate constante sobre Coeducación y la realización de materiales coeducativos.

¿Crees que el Sindicato ha evolucionado en relación con la lucha por la igualdad?

El binomio sindicalismo – feminismo, desde una perspectiva histórica, siempre ha tenido un encaje difícil. Los avances del feminismo y de las feministas sindicalistas han hecho evolucionar, no sin resistencias notables, al sindicato hacia la igualdad. Sin embargo, creo que las políticas igualitarias han estado más presentes en los documentos que en el corazón sindical, la mentalidad sigue siendo patriarcal y es por no que la verdadera igualdad no ha calado.

¿Cuáles deberían ser ahora los objetivos prioritarios en relación con la igualdad de género?

Pasar de los cambios formales en los documentos al cambio real en el pensamiento sindical, dejar de tener el corazón patriarcal y propiciar actuaciones que se encaminen hacia la igualdad real.

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