No vale cualquier pacto

EL PASADO 18 DE SEPTIEMBRE, una delegación de la Federación de Enseñanza de CCOO (FECCOO) encabezada por su secretario general, Francisco García, junto a otros integrantes de la comunidad educativa (sindicatos, cooperativas, directores, estudiantes, etc.), mantuvieron una reunión monográfica de educación con la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE (CEF-PSOE), a cuyo frente estaban su presidenta, Cristina Narbona, y su secretario general, Pedro Sánchez.

El encuentro transcurrió durante toda la mañana y a lo largo del mismo la comunidad educativa tuvo la oportunidad de trasladar al PSOE sus inquietudes y preocupaciones. En conjunto resultó un análisis bastante certero del actual escenario social y educativo sobre el cual se pretende construir un pacto por la educación.

FECCOO trasladó a la CEF del PSOE la imposibilidad de un pacto si previamente no se abordan algunos temas que consideramos imprescindibles, como son la reversión de los recortes y la recuperación del empleo y de los derechos sociales y salariales de los/as trabajadores y la puesta en marcha de un plan específico para atajar la pobreza educativa, que afecta ya a casi tres millones de menores en España. FECCOO recordó, una vez más, que la LOMCE es el peor de los escenarios posibles para construir un pacto social y político por la educación. Existen abundante datos de la situación en el tradicional informe de inicio de curso que se puede descargar de la web de FECCOO, así como información sobre cuáles son aquellos elementos que consideramos imprescindibles incorporar a un hipotético pacto.

Durante la reunión se trataron temas de gran interés, como el derecho a una formación cívica que responda a uno de los grandes retos de la educación del siglo XXI como es la educación en valores. También la laicidad del sistema, con la salida de la religión del currículo, y la financiación del sistema educativo, cuyo objetivo debe ser equipararnos a los países con mayor inversión en relación al PIB. En relación a la participación real de la comunidad educativa, se apostó por un modelo de gestión y participación que posibilite la presencia activa de las familias, los estudiantes y las instituciones públicas. Se habló de la revisión de los conciertos y de todo lo concerniente a la ordenación académica, así como de los pasos a seguir para alcanzar un pacto social, político y territorial.

En palabras del secretario general de la FECCOO, Francisco García, se trata de “un burladero para obviar el debate educativo”

Sobre la Subcomisión Educativa del Congreso, parece que la opinión general es que el Gobierno se ha instalado en la misma cómodamente. En palabras del secretario general de la FECCOO, Francisco García, se trata de “un burladero para obviar el debate educativo”. Y, añadiría, para seguir aplicando ‘de la A a la Z’ el ideario educativo de la derecha española más conservadora, que se ha convertido en ley orgánica con la LOMCE.

Los mensajes de FECCOO han sido claros: un pacto, como una reforma o una ley, no supone simples acuerdos técnicos porque dota de sentido, objetivos y contenidos al sistema educativo. Cuando hablamos de pacto hablamos de política. De política educativa construida sobre ideología. Nos preocupa la sensación que se transmite desde algunos sectores de la sociedad y de la política sobre la validez del pacto en sí mismo, por encima de sus contenidos. Pero no nos preocupa menos que los partidos con representación en el Congreso de los Diputados terminen confundiendo un pacto con un acuerdo de mínimos o, lo que sería peor, con una simple componenda que pretenda acallar las exigencias sociales. Ha sido la comunidad educativa quien ha mantenido el tipo en la calle y en los centros de trabajo ante las iniciativas, en muchos casos extremas, llevadas a cabo por el Gobierno del PP. Cualquier ligereza política sería considerada como un fraude al esfuerzo de denuncia, reivindicación y contención realizado durante estos años por docentes, familias y estudiantes.

La comunidad educativa debe ser consciente de que se sigue jugando la partida de la política educativa. La movilización sigue siendo la más importante baza junto al trabajo de denuncia ante los tribunales y la presión institucional para que las reivindicaciones largo tiempo exigidas por docentes, familias y estudiantes encuentren eco en la agenda política de un Parlamento en el que no existen mayorías absolutas. Es hora de crear expectativas desde metas y objetivos comunes compartidos por la comunidad educativa, con el objetivo de que tengan reflejo en las iniciativas políticas. La participación a través del trabajo colaborativo y solidario son los elementos claves para construir un pacto por la educación.

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Pedro Badía

Secretario de Política Educativa, Infancia e Institucional de FECCOO