Salud Laboral y Medio Ambiente: logros y retos ante el nuevo escenario educativo

ANTE EL PRÓXIMO PERIODO ELECTORAL, llega el momento de analizar los avances conseguidos y los que quedan por llegar en materia de Salud Laboral y Medio Ambiente. Es hora de poner nuestros logros y retos sobre la mesa.

Comenzamos nuestro balance destacando la firma del II Acuerdo para la Mejora del Empleo Público y las Condiciones de Trabajo. Su importancia radica en que recoge las exigencias básicas de CCOO para iniciar la recuperación de los derechos arrebatados a las trabajadoras y los trabajadores del sector público tras la lamentable política de recortes ejecutada por el Gobierno del PP durante sus mandatos, tanto en el Estado como en las comunidades autónomas. Este logro posee una doble dimensión: en primer lugar, es un triunfo simbólico, porque significa poner fecha de caducidad al gran sufrimiento que se impuso al conjunto de la sociedad y que todavía se padece, de manera dramática, en la enseñanza; y, en segundo lugar, es un triunfo práctico por los avances conseguidos de manera concreta en el sector.

No pagar por enfermar

Deteniéndonos en lo concreto, si nos paramos a analizar la repercusión que ha tenido el acuerdo en materia de salud laboral, observamos que en el apartado quinto se aborda de manera específica la incapacidad temporal (IT), permitiendo negociar en el ámbito autonómico medidas que revierten los recortes. Se señala “el establecimiento de un complemento retributivo que, sumado a la prestación del régimen propio de cada trabajador (Seguridad Social o regímenes especiales de funcionarios civiles y militares), alcance el cien por cien de sus retribuciones previas al inicio de la IT”. El desarrollo de este apartado ha supuesto abrir mesas de negociación en los territorios. Ya hay comunidades, como Madrid o La Rioja, donde se pueden disfrutar los beneficios que permiten regresar a la situación previa a la crisis, en la que no disminuía el sueldo por este tipo de contingencias. Hemos recuperado lo arrebatado en un tema crucial que constituía la principal preocupación manifestada por las y los compañeros en las asambleas. Se nos solicitaba lucha y soluciones; pues bien, la lucha ha desembocado en dejar de pagar por estar enferma o enfermo. Solución conseguida que demuestra que la lucha sostenida produce frutos sociales beneficiosos para la clase trabajadora. Sin embargo, en el apartado de los retos relacionados con este importante logro, hay aspectos que habrá que vigilar con detenimiento, como los relativos al control del absentismo laboral recogido en el acuerdo para evitar abusos por parte de algunas administraciones.

Visibilizar para proteger

Continuando con nuestro balance, en estos últimos años ha sido fundamental nuestra intención de informar y concienciar al conjunto de las trabajadoras y trabajadores en la prevención de riesgos laborales. Hemos insistido, por ejemplo, en mostrar los peligros del amianto, ese enemigo silencioso que nos acecha en la enseñanza y sobre el que hemos realizado una minuciosa tarea que ha dado como resultado que las administraciones (y la sociedad en general) conozcan los riesgos y se proteja a todas las personas expuestas. El camino iniciado por las y los compañeros de País Valenciano y Euskadi ha servido de modelo y referencia a todo el Estado y tiene continuidad en la actualidad en la Comunidad de Madrid.

Hay muchos más retos preventivos de los que nos vamos a seguir ocupando a la vuelta de las elecciones sindicales: riesgos psicosociales, sustancias cancerígenas en educación, estrés térmico, reconocimiento de enfermedades profesionales y mayor profundización en el control de la actividad de las mutuas para evitar abusos sobre las y los trabajadores.

La conciencia ecológica como herramienta

Otra clave en la que debemos detenernos es el creciente protagonismo de todo lo relacionado con el medioambiente y su relación con la salud de las personas, especialmente en el entorno laboral. Es primordial comenzar a concienciarnos sobre la importancia que tienen nuestras acciones sostenibles para modificar nuestro bienestar y, por consiguiente, prevenir el desarrollo de futuras enfermedades causadas por los efectos tóxicos derivados de la degradación de nuestro planeta. El reto es dar visibilidad a la conciencia ecológica como herramienta para mejorar las condiciones de vida actuales y futuras de la comunidad educativa.

Los ODS como guía

Reto y oportunidad es tomar como referencia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Concienciar a la comunidad educativa de la importancia de los ODS es una manera de asegurarnos un futuro en el que se reduzcan las desigualdades y aumente el bienestar de la Humanidad. Los ODS son una apuesta de la ONU por la mejora de las condiciones de vida de las personas con una perspectiva inclusiva. Forman parte de la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible de la ONU y se concretan en 17 objetivos que tratan problemas que van desde la superación de la pobreza, la salud y bienestar, la educación y la protección del medio ambiente, entre otros.

Movilidad sostenible y salud

Otro gran reto es avanzar en las políticas de movilidad sostenible trabajadas de manera rigurosa desde hace años en CCOO y que ya han dado sus frutos en algunos territorios como Aragón o Cataluña. Se trata de exportar lo que funciona. Un claro ejemplo de toda esta labor se traduce en las experiencias en el desarrollo de caminos escolares que se presentan como propuestas de movilidad sostenible para la construcción de entornos urbanos compartidos, seguros y limpios. Además, son una excelente ocasión para favorecer la autonomía personal en las niñas y niños. Lo más llamativo de esta senda es que supone una mejora del entorno, a la vez que proporciona la posibilidad de realizar acciones saludables para todas y todos, ya que se fomenta la práctica de ejercicio diario al realizar traslados a pie, en bici, etc.

Potenciar las tres erres 

Fomentar el consumo responsable permitirá su reducción, conllevará una mejor gestión de los recursos y, por extensión, menor producción de los residuos. Tenemos que concienciar de la necesidad de que la comunidad educativa conozca y valore la importancia de la puesta en práctica de las tres erres en la gestión de residuos: reducir, reutilizar y reciclar.

Conseguir centros eficientes

Es necesario dotar a las trabajadores y trabajadores de herramientas que permitan analizar las situaciones de los centros, las llamadas auditorías ambientales o ecoauditorías. Estas consisten en analizar la situación de los centros en materia medioambiental para conocer su realidad. Tenemos que sensibilizar sobre la protección de los recursos medioambientales, consumo responsable, alimentación ecosaludable, eficiencia energética, movilidad, reparto justo de recursos…

Y, por último, es fundamental impulsar la participación en estos procesos desde todas las áreas de aprendizaje y en todos los ámbitos laborales para conseguir la mejora del clima democrático en los centros de enseñanza, lo que redundará en la mejora de toda la sociedad. Más y mejor democracia en un entorno laboral sostenible y saludable es posible. Con tu voto, convertiremos los retos en logros.

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Rafael Páez

Secretaría de Salud Laboral y Medio Ambiente de FECCOO

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Encarnación Pizarro Pariente

Secretaría de Salud Laboral y Medio Ambiente de FECCOO