Algunas consideraciones acerca de la escuela rural

EL 27 DE SEPTIEMBRE DE 2018 NOS REUNIMOS EN SALAMANCA REPRESENTANTES DE CCOO de todos los territorios para debatir sobre el futuro de la escuela rural y las medidas necesarias para potenciar una red que es de vital importancia para fijar la población en zonas con cada vez menos densidad demográfica.

España es el país con más desequilibrio demográfico de la Unión Europea. Y la situación no mejora. En comunidades como Castilla y León, Galicia, Asturias o Cantabria, la tendencia es a la baja. De ahí que tengamos importantes retos por delante y tareas que son comunes a todos y cada uno de los territorios que están sufriendo la lacra de la despoblación.

Es necesaria una coordinación adecuada entre las administraciones central, autonómica y local, así como entre las políticas educativas y las sociales y económicas, que nos permitan fortalecer el mundo rural a través de la inversión y de las acciones necesarias para promover el empleo de calidad; un desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación al servicio de la economía, la educación y la cultura; la investigación para el desarrollo; y los programas socioculturales necesarios para dar amplitud de miras y de vida a las personas. Es decir, urgen inversiones, medidas y acciones que tengan como el objetivo más importante fijar a la población joven y ofrecerle un proyecto de vida. Asimismo, es preciso incluir el concepto de ruralidad en el ámbito legislativo como un elemento de garantía contra la desigualdad educativa, social, económica y demográfica de una parte importante del país.

En el ámbito de la educación es fundamental recuperar la inversión pública. La escuela rural requiere de un compromiso firme de las administraciones, y de una financiación suficiente y estable que la blinde de los vaivenes políticos y económicos. También de la dotación de los recursos humanos y materiales necesarios, y la ampliación y mejora de las plantillas. Necesitamos docentes mejor preparados (con formación específica para afrontar su trabajo en la escuela rural) y estable, con especial atención al profesorado especialista, y perfiles profesionales de apoyo a la labor educativa.

No menos importante es una oferta socioeducativa no formal, con servicios complementarios que atiendan a las necesidades de formación y ocio educativo de las familias, las niñas y niños, las y los adolescentes y jóvenes. Estas actuaciones están especialmente ligadas a los municipios, las mancomunidades y las diputaciones.

Mantener la confianza y la continuidad en las políticas educativas, sociales y laborales también supone un reto que va de la mano de la construcción de un marco de diálogo entre las diferentes administraciones, fundamentado en la solidaridad, la cooperación y el respeto a la diversidad social y cultural.

Hay que romper el discurso “urbano centrista». ¿Por qué no se puede tener un proyecto de vida lejos de las grandes ciudades?

Escribir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Autoría

Imagen del autor

Pedro Badía

Secretario de Política Educativa, Infancia e Institucional de FECCOO