Mediocridad inducida (y sin obsolescencia programada)

DESDE HACE ALGUNOS AÑOS, aparecen señales inquietantes en lo que se refiere a la formación permanente del profesorado universitario (sobre todo al de Ciencias Humanas y Sociales), que parece cada vez menos interesado en la lectura y profundización de libros con propuestas de interés elaboradas por determinados autores, conformándose con la lectura de artículos, en muchos casos, de dudosa valía.