Los desafíos de la enseñanza exterior en tiempos de Covid-19

LA PANDEMIA NOS HA CONDUCIDO A UNA REALIDAD SOCIOEDUCATIVA que poco tiene que ver con la que vivíamos hace tres meses. Nos ha exigido a todos y todas lo mejor de nosotros mismos, en una realidad en la que el proceso de enseñanza-aprendizaje tradicional –con clases presenciales– requiere ser revisado, y donde las TIC y los recursos digitales han pasado a ser el actor principal en la educación.

Resignarse no es una opción

EN ESTOS DÍAS DE ALERTA SANITARIA, desde los sindicatos seguimos trabajando por y para los y las trabajadoras, ayudando y apoyando en todo aquello que podemos. Actualmente, a raíz del estado de alarma derivado del Covid-19, los sectores más feminizados y precarizados de la educación vuelven a sufrir situaciones difíciles como las acontecidas hace poco con la firma del Convenio Estatal de Educadoras Infantiles.

La enseñanza digital y el desafío de los paradigmas docentes tradicionales

COMO SI DE UN RELATO BÍBLICO SE TRATASE, LA HISTORIA PRETENDÍA CONTAR QUE DE REPENTE LLEGÓ EL VIRUS, se suspendieron las clases, la gente se metió en su casa y la educación se hizo digital, virtual e interactiva. Nadie debía preocuparse, porque las horas de clase iban a ser sustituidas por tareas enviadas a los estudiantes y contacto en línea con sus docentes.

¿Pueden ser los móviles una herramienta didáctica en el aula?

MÓVILES, REDES SOCIALES, INTERNET, TECNOLOGÍA, ROBÓTICA Y PROGRAMACIÓN. Seis elementos que han irrumpido con fuerza en prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida pero que, en la escuela, todavía pueden causar algo de resquemor. Sobre todo, los teléfonos y las redes sociales. ¿Estamos sabiendo aprovechar su potencial, teniendo en cuenta la masificación de su uso como ocio e incluso en el ámbito laboral?