La Universidad pública ante el Covid-19

EL ESTADO DE ALARMA PROVOCADO POR EL CORONAVIRUS Y SUS CONSECUENCIAS han desafiado al sistema, exigiendo de las y los profesionales de diversos ámbitos una adaptación rápida y una transición poco amable en muchos casos hacia nuevas plataformas o realidades.

En el ámbito sanitario, por ejemplo, esta patología ha puesto en jaque a sus recursos, ya mermados por los recortes, para hacer frente a la presión de una atención especializada. En la enseñanza, el cierre de las aulas y su traslado al ámbito digital ha generado una alteración no solo de las dinámicas de aprendizaje, sino del proceso de evaluación y control, y de la participación.

¿Y la Universidad?

La Universidad hizo un rápido proceso de adaptación a la realidad excepcional demandada por el Covid-19. De hecho, el personal de administración y servicios (PAS) y el personal docente e investigador (PDI) están haciendo una importante labor para mantener cierta normalidad y para superar las barreras y desafíos que la falta de infraestructura adecuada para la interacción educativa en el ámbito digital ha generado en docentes, alumnado y en el funcionamiento cotidiano de la labor académica y la gestión administrativa. Pero el traspaso al digital requiere mucho más allá de una cuestión técnica: necesita también de metodologías específicas, de adaptaciones y, por supuesto, de financiación.

Otros desafíos inmediatos son las serias dudas que genera todavía la seguridad jurídica de la evaluación en línea, situación que se extiende a la celebración de la Evaluación para el acceso a la Universidad (EvAU); la modificación de las condiciones de trabajo, especialmente de sobrecarga, en la mayoría de los casos utilizando los recursos propios que ha enfrentado el profesorado universitario, en un contexto en el que el personal también enferma y participa en los cuidados de otros; y, por supuesto, preocupante es la situación del personal investigador, la prórroga de sus contratos
y la financiación, sobre todo cuando el coronavirus está poniendo en evidencia que el tejido I+D+i es fundamental para afrontar este tipo de retos con mayores garantías de éxito.

Demandas

Desde FECCOO pedimos al Gobierno diálogo y reflexión para la finalización del curso actual y su repercusión en el siguiente. Lo mismo para las pruebas de acceso a la Universidad en todos los territorios, que deben celebrarse con las máximas garantías y mantener su contribución a la igualdad de oportunidades y a la equidad. Para ello, exige a los equipos rectorales que vayan más allá de meras instrucciones y asuman las medidas necesarias para enfrentar esta situación.

El sindicato pide claridad y garantías jurídicas para asegurar la validez de las actividades docentes y académicas, la protección de la investigación, así como paliar la brecha digital entre el alumnado, uno de los desafíos más urgentes en el que también cabe el profesorado, que requiere contar con los recursos adecuados para continuar con sus funciones.

Así mismo, CCOO exige al Gobierno central y a la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) retomar la cultura de la negociación con los agentes sociales para negociar y defender las condiciones laborales del personal, reformar el sistema de becas, diseñar planes que permitan extender las competencias digitales de las universidades públicas y hacer frente a los desafíos que el Covid-19 está demandando.

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Encina González

Secretaría de Universidad e Investigación FECCOO

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