Y después de una semana… ¿qué?

EL PASADO 17 DE OCTUBRE SE CELEBRÓ EL DÍA INTERNACIONAL PARA LA ERRADICACIÓN DE LA POBREZA. Tanto los medios como las redes sociales se hicieron eco de esta celebración, lo que está muy bien, pero ¿quién se acuerda una semana después?

Yo, la solidaridad

SEGÚN LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, soy “una adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros”, pero en realidad esa definición no es completa. Soy un valor humano, el valor humano por excelencia, basado en la prestación gratuita de apoyo, recursos, tiempo, medios…, es decir, ayuda a una persona o colectivo, a una causa. La clave es que no espero nada a cambio. La solidaridad “pagada”, de alguna manera, no es solidaridad.

Yo, la inclusión

LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA (RAE) ME DEFINE COMO “Acción y efecto de incluir” y también como “Conexión o amistad de alguien con otra persona”, pero soy mucho más. Soy la antítesis de la discriminación y la exclusión, con todo lo que eso supone.

Yo, la educación

SOY TAN IMPORTANTE QUE TENGO MI PROPIO DÍA INTERNACIONAL (el 24 de enero) y mi propia comunidad: la educativa, formada por aquellas personas con un papel activo, fundamentalmente alumnado, profesorado, personal de apoyo y familias.

Yo, la autoestima

SOY MUY COMPLEJA Y FUNDAMENTAL PARA LA VIDA. Estoy formada por una serie de pensamientos, conductas y emociones relacionadas con la evaluación que cada persona hace de sí misma. Cuando esta evaluación es positiva, estoy alta; si es negativa, estoy baja.

Yo, el ciberacoso

EN EL ÁMBITO ESCOLAR, SOY EL TIPO DE ACOSO MÁS MODERNO. Me muevo como pez en el agua en los medios de comunicación digitales, sobre todo en las redes sociales, para perseguir, hostigar, amenazar y humillar a compañeros o compañeras de clase. Actúo en cualquier nivel educativo, pero mi incidencia es mucho mayor a partir de la Educación Secundaria Obligatoria.

Yo, el acoso laboral

PUEDO APARECER DE MUCHAS FORMAS, pero mi definición genérica es una serie de conductas hostiles en el trabajo, que se realizan sistemáticamente, durante bastante tiempo y que afectan a las víctimas, pudiendo poner en peligro o degradar sus condiciones laborales.

Yo, la inclusión educativa

SOY UN DERECHO DE TODAS LAS PERSONAS, sin importar sus características o dificultades, para acceder a una enseñanza de calidad, a fin de construir su futuro con igualdad de oportunidades.

Yo, el racismo

CLASIFICO A LA GENTE POR SU RAZA, ES DECIR, POR SU COLOR DE PIEL, su linaje étnico o su procedencia cultural. Me da igual como sean y lo que piensen. Solo acepto a las personas de mi propia raza, porque es superior a todas las demás y merece tener privilegios.

Yo, el juego en línea

A PESAR DE MI NOMBRE, NO SOY UN JUEGO, soy un problema en la vida de muchas personas, de muchas familias. Y es que, aunque en principio pueda parecer un entretenimiento inocente, soy peligroso porque creo adicción. Sí, como mi amiga la droga, ejerzo una poderosa atracción en algunas personas y me aprovecho de situaciones de vulnerabilidad para meterme en sus vidas. Existo desde siempre, pero en los últimos años he tomado visos de modernidad a través de las nuevas tecnologías.