Yo, el ciberacoso

EN EL ÁMBITO ESCOLAR, SOY EL TIPO DE ACOSO MÁS MODERNO. Me muevo como pez en el agua en los medios de comunicación digitales, sobre todo en las redes sociales, para perseguir, hostigar, amenazar y humillar a compañeros o compañeras de clase. Actúo en cualquier nivel educativo, pero mi incidencia es mucho mayor a partir de la Educación Secundaria Obligatoria.

Yo, el acoso laboral

PUEDO APARECER DE MUCHAS FORMAS, pero mi definición genérica es una serie de conductas hostiles en el trabajo, que se realizan sistemáticamente, durante bastante tiempo y que afectan a las víctimas, pudiendo poner en peligro o degradar sus condiciones laborales.

Yo, la inclusión educativa

SOY UN DERECHO DE TODAS LAS PERSONAS, sin importar sus características o dificultades, para acceder a una enseñanza de calidad, a fin de construir su futuro con igualdad de oportunidades.

Yo, el racismo

CLASIFICO A LA GENTE POR SU RAZA, ES DECIR, POR SU COLOR DE PIEL, su linaje étnico o su procedencia cultural. Me da igual como sean y lo que piensen. Solo acepto a las personas de mi propia raza, porque es superior a todas las demás y merece tener privilegios.

Yo, el juego en línea

A PESAR DE MI NOMBRE, NO SOY UN JUEGO, soy un problema en la vida de muchas personas, de muchas familias. Y es que, aunque en principio pueda parecer un entretenimiento inocente, soy peligroso porque creo adicción. Sí, como mi amiga la droga, ejerzo una poderosa atracción en algunas personas y me aprovecho de situaciones de vulnerabilidad para meterme en sus vidas. Existo desde siempre, pero en los últimos años he tomado visos de modernidad a través de las nuevas tecnologías.

Yo, el abuso sexual

PARTO SIEMPRE DESDE UNA SITUACIÓN DE PODER SOBRE LA VÍCTIMA. Con frecuencia, de un familiar o de alguien de su entorno cercano. Prefiero que sean menores, porque puedo aprovecharme de su vulnerabilidad e indefensión, y sé que son más fáciles de controlar.

Yo, la droga

PUEDO SER VEGETAL, MINERAL O ANIMAL, puedo tener efectos estimulantes, alucinógenos, narcóticos o deprimentes. Siempre soy adictiva, en mayor o menor grado. Cuando soy poco adictiva me dicen “blanda” (como el cannabis); si lo soy mucho, me dicen “dura” (como la heroína o la cocaína). Destruyo familias, destruyo vidas.

Yo, la violencia

ESTOY EN TODAS PARTES Y, MUCHAS VECES, soy tan astuta que es casi imposible verme. No tengo patria, edad, clase social ni escrúpulos de ningún tipo: me ensaño con quienes son más vulnerables. Cualquier motivo es bueno para actuar y suelo llevar de la mano al maltrato, tan versátil como yo.

Sindicato y políticas sociales

LAS POLÍTICAS SOCIALES SON TAN AMPLIAS Y TRASVERSALES que es difícil resumir lo que Comisiones Obreras opina sobre ellas y todo lo que hace para su desarrollo.

Yo, la pobreza

EN TEORÍA, NADIE ME QUIERE, hasta hay un día dedicado a mi desaparición: el 17 de octubre, Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. Sin embargo, a la vista de la realidad mundial, la lucha contra mí parece más bien postureo, porque recorro el mundo en todas direcciones, ensañándome a veces, muchas veces, en zonas geográficas o colectivos de personas, sin que nada me lo impida.

Yo, el matrimonio infantil

SOY UNA CLARA VIOLACIÓN de los derechos humanos de las niñas y más frecuente de lo que se piensa. Estoy en más de 100 países, incluso en los considerados “desarrollados”. Sí, también en España.