Yo, la migración de menores

TENGO MUCHAS CARAS. Puedo ir acompañada de mi pariente, la migración adulta, pero también puedo viajar sola. Puedo ir con todas las comodidades, incluso con lujo (relacionada con el mundo del fútbol, por ejemplo). A veces tengo cierta estabilidad y garantía de éxito, otras voy con lo puesto y sin saber qué va a pasar. En el primer caso me reciben con los brazos abiertos, sonrisas y regalos; en el segundo, con corrección; y en el tercero, no suelen recibirme bien, incluso a veces lo hacen con violencia.