Armensallé (libro y libre en romaní) No todo está en los libros

…INFIERNOS, CIELOS, PARAÍSOS,
Carmen, Angélica, Beatriz,
todo está en los libros,
todo está en los libros.

Jesús Munárriz y Luis Eduardo Aute

LA COMUNIDAD GITANA EN ESPAÑA, unas 700.000 personas en 2016, es uno de los colectivos sobre el que mantenemos una visión estereotipada y prejuiciosa después de cerca de seis siglos compartiendo territorio con otros pueblos. En la escuela nombramos las diferencias, contribuyendo a la construcción social de una alteridad de la que difícilmente podrán sustraerse aquellas personas a quienes excluimos. Los gitanos siguen estando en situación de desventaja. Si se oprime y discrimina a las minorías, éstas pueden manifestar unas conductas alternativas que obstaculicen el trabajo pedagógico pensado para una supuesta “mayoría normalizada”. El éxito o el fracaso escolar pueden favorecer la inclusión o perpetuar la marginalidad. Los índices de abandono de estudios, titulación, acceso a la universidad o expectativas familiares, aunque mejoran, siguen siendo inferiores a la media de la población y más que un avance de inclusión parecen indicar la consolidación de un proceso de asimilación cultural. 

La escuela no puede ser un entorno extraño, cuando no hostil, para colectivos que no se reconocen en la cultura escolar. La normalización cultural en las aulas, se produce tanto a través del currículo explícito de las distintas materias, como del oculto (la organización, estructura, métodos, materiales, relaciones, etc.).

Los libros de texto seleccionan, jerarquizan y omiten los contenidos del currículo prescriptivo, conformando una visión cultural de lo que es o no importante; se utilizan de forma mayoritaria en la escuela y organizan, median y miden el proceso de enseñanza-aprendizaje.

El Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa ha encargado al grupo Índice la realización de un estudio sobre el tratamiento de la comunidad gitana en los libros de texto. Dicho trabajo ya ha concluido y pronto será publicado.

La técnica empleada para la realización del estudio ha sido el análisis intensivo, identificando presencias (la alusión inclusiva y respetuosa, la alusión anecdótica accidental, y la alusión estereotipada y/o prejuiciada) y ausencias: ausencia  deliberada, cuando se constata que el libro trata de reflejar la diversidad de la población, pero no aparecen imágenes de la cultura y tradiciones gitanas, no se mencionan personajes relevantes de origen gitano; y la omisión injustificada, se omiten datos, hechos o aportaciones relevantes en temas en los que es indudable la presencia gitana, por ejemplo: Reinado de los Reyes Católicos, holocausto nazi, omisión del caló o romaní entre las lenguas y dialectos españoles.

Se han revisado 221 libros de texto, 106 de Educación Primaria y 115 de Educación Secundaria Obligatoria, además de varios textos de material complementario. Todos en vigor en el curso 2015-2016 (currículos LOE-LOMCE) y después de un análisis riguroso podemos concluir que los gitanos siguen sin existir en los libros de texto. En casi 40.000 páginas solo aparecen 32 referencias explícitas (0,08%); las referencias literales son mayoritariamente anecdóticas o prejuiciosas (84,4%), y tan sólo un 15,6% pueden considerarse inclusivas y respetuosas, estando más presentes en los libros de la ESO que en los de Primaria (el 84,4% frente al 15,6%).

Las omisiones más frecuentes son las presentaciones icónicas de la diversidad como algo natural, la ausencia de personas gitanas naturaliza su olvido. La diversidad humana y cultural se presenta de forma etnocentrista cuando, por ejemplo, se presenta la pobreza, la falta de higiene, la guerra, etc. con imágenes exclusivamente del llamado Tercer Mundo.

En cuanto a la omisión injustificada, se presenta en al menos 70 unidades temáticas, donde debería de aparecer la comunidad gitana, ofreciendo un conocimiento sesgado y poco objetivo que afecta a todo el alumnado, ya que crea una imagen irreal y prejuiciada de la sociedad a la que pertenecen.

En la producción de los libros de texto entran en juego tanto fuerzas económicas como  ideológicas y no basta con establecer protocolos que orienten a las editoriales, es necesario formar al profesorado para seleccionar materiales según criterios éticos-pedagógicos, y para romper el muro de silencio y visibilizar a los colectivos olvidados y su cultura, favoreciendo su reconocimiento, aceptación y valoración.

Todos somos minorías divergentes frente a una normalidad inexistente. Tomemos conciencia solidaria frente a la marginación y cumplamos los mandatos de equidad e igualdad de nuestra Carta Magna y de la normativa educativa inclusiva; asumamos la responsabilidad ética de la escuela de apoyar la aspiración de todas las personas de ser ciudadanas y ciudadanos de pleno derecho. Jóvenes, como los seguidores del PSV de Eindhoven, que el pasado 15 de marzo, humillaban a varias mendigas en la Plaza Mayor de Madrid no pueden ser un producto de nuestras escuelas. Trabajemos para hacer de la escuela un puente de verdad y solidaridad que reúna pieles y vidas diferentes.

¡Pisoteados, pisoteados!

¡Los derechos humanos

pisoteados!

Pero siendo gitano,

los derechos humanos

¡zapateados!

Aguaviva

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José María Salguero

Orientador de Secundaria y Profesor Asociado de la UCM. Miembro del grupo de Índice de investigación