Solidaridad internacional por amenazas de muerte a sindicalistas y docentes en Colombia

 

EN OCTUBRE HEMOS ASISTIDO A UNA SITUACIÓN ALARMANTE Y PREOCUPANTE en el movimiento sindical colombiano que ha provocado una respuesta de solidaridad internacional que nos ha conmovido a todos y todas. En un país con un alto índice de asesinatos de líderes sociales, el ataque a la Federación Colombiana de Educadores (FECODE) se ha convertido en una situación de alarma internacional.

El magisterio colombiano y sus sindicatos agrupados en FECODE son un referente internacional en la lucha sindical, la construcción pedagógica alternativa y su constante defensa de los derechos humanos y de la democracia. El movimiento pedagógico colombiano siempre ha sido un ejemplo en América Latina por su defensa de la educación pública en un contexto de ofensiva neoliberal que intenta imponer la privatización y la mercantilización educativa.

Las medidas gubernamentales para aumentar la flexibilidad del mercado laboral, reducir el alcance de la negociación colectiva e imponer límites al derecho de huelga han ido acompañadas de una campaña sistemática de difamación y odio en las redes sociales dirigida a FECODE en un intento de silenciar a las y los docentes y a sus sindicatos.

Pero esta campaña de amenazas no es de ahora. Desde septiembre de 2019 y durante todos estos meses que llevamos de 2020, dirigentes de FECODE han sido objeto de amenazas de muerte de las llamadas “Águilas Negras”, en medio de una campaña sistemática de persecución y señalamientos de enemigos de la educación pública y la democracia.

Sin embargo, ha sido a raíz de la reactivación de acciones de protestas y denuncias que el sindicato ha llevado a cabo en el país frente a la crisis sanitaria, social, económica y educativa que están viviendo, cuando esta campaña de calumnias, desprestigio, odio y amenazas directas de muerte a dirigentes sindicales, líderes sociales y defensores de derechos humanos se ha afianzado.

La reacción ha sido inmediata, impulsando una respuesta global de apoyo y solidaridad de la comunidad educativa internacional como protesta contra la continua represión y muertes que ha habido, que actualmente suman más de 6.000.

Cifras alarmantes

Según un Informe publicado por el sindicato, hubo 6.119 violaciones del derecho a la vida, la integridad física y la libertad de educación de sindicalistas en Colombia entre 1986 y 2016. Estos incluyen 990 asesinatos, 78 desapariciones forzadas y 49 intentos de asesinato, además de más de 3.000 amenazas y más de 1.500 desplazamientos forzados.

“Estas amenazas transcurren en un país donde se han cometido más de asesinatos de líderes sindicales en medio de la más completa impunidad, transcurren en un país donde día a día vemos el asesinato de dirigentes sindicales y donde también todos los días se cometen masacres y desplazamientos forzados”, manifiestan desde FECODE en los medios de comunicación que se lo permiten para darle visibilidad a esta situación.

Respuesta sindical

Desde la Federación de Enseñanza de CCOO (FECCOO), además de denunciar públicamente y rechazar estos hechos criminales en nuestras redes sociales y medios digitales, hemos participado en la campaña que ha liderado y activado la Internacional de la Educación (IE) en muchos países, informando de esta situación a responsables internacionales y estatales de Naciones Unidas, Unesco, OIT y embajadas.

Es incuestionable que todas las actuaciones que las instancias gubernamentales de Colombia están realizando, impidiendo el pleno ejercicio de la actividad docente, sindical y social, son denunciables. Las autoridades de dicho país deben actuar con urgencia para garantizar medidas de protección inmediata a toda la dirección de FECODE y para todos los líderes y activistas sindicales y sociales.

Sin lugar a duda, debe ser una prioridad de los gobernantes, no solo en Colombia, sino en cualquier país del mundo, salvaguardar la integridad y la vida de compañeros y compañeras sindicalistas, y no sembrar miedo y terror para acallar la indignación y descontento de los y las docentes y la comunidad educativa.

Los y las sindicalistas tenemos derecho a opinar, a manifestarnos y organizarnos para defender la educación pública, la democracia, la justicia social y los derechos humanos en libertad y sin represión.

Una vez más, se ha puesto en evidencia la importancia que tiene fortalecer el sindicalismo internacional como herramienta colectiva y sin fronteras para la denuncia, condena y presión contra vulneraciones de los derechos humanos, laborales, sindicales y de la democracia.

No nos cansaremos de decir que la unión hace la fuerza a la hora de defender intereses y conquistar nuevos derechos que no se podrían haber alcanzado en solitario. Desde FECCOO lo tenemos claro. La lucha hoy en Colombia también es nuestra lucha.

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Cuqui Vera

Secretaría de Política Internacional de FECCOO