Más empleos y cooperación para el futuro de la ciencia

A PRIMERA VISTA, LAS DIFERENCIAS ENTRE LOS TRABAJOS que ocupa la juventud son abismales, pero la realidad es que todos están movidos por la misma lógica de la precariedad, la oferta y la demanda y la competencia. Por eso, se queda corto hablar de un caso en particular…

Cuando la indignidad que nos rodea es generalizada, la solución pasa por eliminar esas lógicas abominables de una vez. No sirve mejorar unos pocos trabajos sin mirar a los demás. Porque es injusto y porque no funciona. Hoy voy a esbozar la situación de la investigación en el ámbito de las ciencias experimentales, que me toca directamente. Sirva de ejemplo para trazar el mapa general de la precariedad.

En la investigación científica se pone de manifiesto la cooperación entre trabajadores y trabajadoras. El conocimiento científico se asienta siempre en uno anterior, y por ello, de otros. Por tanto, la ciencia no puede desarrollarse en soledad. Además, generalmente se necesita personal técnico que mantenga y controle el instrumental de investigación y lleve a cabo protocolos. Y también es indispensable el trabajo administrativo para llevar el curso normal de una investigación. De hecho, en la mayoría de los casos, si falta alguna de estas patas, no se puede hacer correctamente.

Es habitual que todas estas tareas recaigan sobre una persona, especialmente en quienes están en las primeras etapas de la carrera científica. Aunque el aprendizaje pasa por conocer todos los ámbitos, no es labor individual. Es necesario que cada persona haga una parte para que la investigación avance con paso firme y no se desarrolle a golpes de suerte y con trabajo a medias.

Por ello, se hace indispensable mejorar las condiciones laborales de la investigación. Para animar el debate, propongo dos puntos importantes relacionados con la creación de un buen número de puestos de trabajo indefinidos y estables.

  1. Multiplicar los puestos de convocatorias que permitan la estabilización de investigadores, como los contratos Ramón y Cajal. Solo así se podrá garantizar la continuidad y avance de un verdadero corpus científico.
  2. Crear puestos técnicos y de apoyo administrativo allá donde haya uno o varios laboratorios que lo nece Así, también se facilitaría la optimización de recursos aunando trabajos de la misma especie entre laboratorios afines.

Para concretar los puntos a corto plazo, hace falta una negociación por parte de los sindicatos y trabajadores y trabajadoras del sector de la investigación para reflexionar conjuntamente sobre qué se necesita y dónde. Solo así podremos movilizarnos hasta conseguir nuestras reivindicaciones. No pensemos que se puede optimizar la calidad mejorando únicamente la situación de tres o cuatro personas. Sin distribuir el trabajo y remunerar lo adecuadamente en todas partes, estaremos avocados a una ciencia mediocre, con pocas investigaciones destacadas, y no llegaremos nunca a contar con un verdadero músculo científico.

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Arturo García Vesga

Investigador predoctoral en Biofísica