Sentencia a favor de trabajadora de comedores escolares

Un trabajo indispensable, hoy en día, para el funcionamiento de nuestra sociedad es el de las trabajadoras y trabajadores de los comedores escolares. Su trabajo permite cierta conciliación familiar en una sociedad que sigue primando el trabajo por encima de todo. Pero este trabajo de estas y estos profesionales no está suficientemente reconocido ni goza, en muchos casos, de las medidas mínimas de salud.

Recientemente el departamento de Salud Laboral de CCOO, a instancia de la federación de Irakaskuntza y, tras muchos años de trabajo y peleas, ha conseguido que el Juzgado de lo Social Nº2 de Bilbao en sentencia 250/2020, reconozca que la hipoacusia que padece la trabajadora I.C.D. se ha producido por una exposición elevada y continua al ruido en su centro de trabajo. La sentencia considera probado que la trabajadora “desarrolla su prestación sometida a un nivel  diario equivalente de ruido superior a 80 dB”, por lo que reconoce la indemnización referida en  base a lesiones permanentes no invalidantes derivadas de este hecho.

 

CCOO ha exigido a las empresas y al Gobierno Vasco que evalúen los niveles de ruido y pongan medidas para que este no afecte a la salud de sus trabajadoras/es.  Además, en el sindicato se ha puesto en marcha un protocolo para ayudar a quien quiera iniciar el proceso para pedir este reconocimiento y, si lo hubiera, derecho a indemnización. 

 

Para poner en marcha el proceso se debe solicitar la elaboración de un estudio de ruido en el centro de trabajo. Hay centros que ya lo tienen hecho y se puede aprovechar, sino, habría que solicitarlo. A continuación, hay que hacerse una audiometría, que debería ser a través de Salud Laboral del Gobierno Vasco (y de los reconocimientos médicos que el Gobierno Vasco está obligado a realizar y que no dejamos de reclamar, pero no suelen responder a nuestras peticiones), pero para acelerar el proceso, se puede solicitar por Osakidetza, alegando la pérdida auditiva al médico de cabecera para que nos mande al otorrino y nos haga la audiometría. Una vez tengamos las dos pruebas, acudiremos a Salud Laboral de CCOO donde, con la colaboración de la federación de Irakaskuntza, nos ayudarán a redactar la reclamación.

 

Ahora solo falta que todas-os quienes sufren estas consecuencias se pongan a ello y hagan pagar a las empresas y al Gobierno Vasco por tantos años en los que nos les han cuidado como deberían. Por su salud y su futuro.

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Maite Villamor Montoya

Laborales de pública


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